Copropiedades.com.co

cmc@copropiedades.com.co

+57 1 7444120

Carrera 19A # 84-82 Of. 201 

Bogotá - Colombia

Consultas

INTERRUPCIÓN DE CONTRATO

Celebramos con el administrador un contrato de prestación de servicios por el término de un año y como no queremos que se genere continuidad en el mismo para efectos de temas legales laborales, consideramos darle un espacio entre contrato y contrato de 15 días, solicitándole en cada contrato que nos entreguea paz y salvo. ¿Esta solución exonera a la Copropiedad de obligaciones laborales?

RESPUESTA.

En relación con la posibilidad de interrumpir el contrato de prestación de servicios con el administrador del edificio o conjunto para evitar que su continuidad pueda tener implicaciones de carácter laboral, debemos precisar lo siguiente:

El contrato celebrado con el administrador es un contrato de prestación de servicios, cuya naturaleza es de carácter civil y no laboral.

No obstante lo anterior, para que un contrato genere un vínculo laboral y las consecuencias que ello conlleva, como es el reconocimiento de los derechos y pagos laborales de Ley, se requiere únicamente que concurran los elementos constitutivos del contrato de trabajo establecidos en la legislación laboral, teniendo en cuenta que prima el “contrato realidad” sobre los términos específicos utilizados para identificar una relación contractual; es decir, no importa el nombre o la forma que se le de al contrato, lo que prima es la realidad, y esto es lo que hace que un contrato al que se ha denominado prestación de servicios pueda resultar en una relación laboral.

En virtud de lo establecido en el artículo 23 del Código Sustantivo del Trabajo, el contrato adquiere el carácter laborar, cuando concurren estos tres elementos esenciales:



La actividad personal del trabajador, es decir, realizada por sí mismo;


La continuada subordinación o dependencia del trabajador respecto del empleador, que faculta a éste para exigirle el cumplimiento de órdenes, en cualquier momento, en cuanto al modo, tiempo o cantidad de trabajo, e imponerle reglamentos, la cual debe mantenerse por todo el tiempo de duración del contrato.


Un salario como retribución del servicio.



Una vez reunidos estos tres elementos, se entiende que existe contrato de trabajo y no deja de serlo por razón del nombre que se le dé ni de otras condiciones o modalidades que se le agreguen.

Lo que en la práctica diferencia un contrato de prestación de servicios del contrato laboral, es que en el primero existe autonomía e independencia en su ejecución, mientras que el segundo se caracteriza por la continua subordinación o dependencia a la que está sometido el trabajador respecto del empleador, y que consiste en la potestad de impartir órdenes en la ejecución de la labor contratada.

Es necesario aclarar que en un contrato de prestación de servicios de naturaleza civil, también la relación de coordinación de actividades entre contratante y contratista, implica que el segundo se somete a las condiciones necesarias para el desarrollo eficiente de la actividad encomendada, lo cual incluye el hecho de recibir una serie de instrucciones del contratante, o hacer presencia en algunos horarios acordados o tener que reportar informes sobre sus resultados, sin que signifique necesariamente la configuración de un elemento de subordinación.

En conclusión, el carácter laborar de un contrato lo otorga la concurrencia de los 3 elementos mencionados más no la continuidad de un contrato por sí sola. Aún en el evento en que se interrumpa el contrato, si se configuran los tres elementos mencionados, existe una relación laboral y en el evento de una demanda laboral, el juez podrá declarar que se trató de una única relación laboral “sin solución de continuidad” pese a la interrupción entre uno y otro contrato por el término de 15 días.

Normatividad relacionada:


Ley 675 de 2001
Código Sustantivo del Trabajo
Contrato de Prestación de Servicios